Darse tiempo para soñar

Es curioso cómo mientras más pasa el tiempo nos vamos volivendo más y más apáticos a este necesario ejercicio de soñar. Hasta cierto punto es perfectamente entendible… Muchos fracasos, rutina, frustraciones, la negatividad que nos rodea en los medios, los amigos y los familiares… En estas condiciones ¿quién se da el tiempo de soñar? ¿Quien se da el tiempo, no de creer, sino simplemente de pensar en qué las cosas pueden ser mejores y cómo serían o deberían ser?

La verdad es que el ritmo vertiginoso que en ocasiones nos esclaviza lo primero que mata es nuestra capacidad de soñar. Acabamos pensando que no es otra cosa que perder el tiempo y estar alejados de la realidad.

Esto es completamente falso. Los sueños son los que han construído nuestra realidad y la falta de soñadores la que ha empobrecido nuestra sociedad.

Si has perdido algo o completamente esta capacidad ¿por qué no comenzar por ejercitarla hoy?

Es de noche…

Es de noche y yo tan cansado. Mucho trabajo por terminar y poca energía para continuar. Solamente espero en el Señor que recupere algo de fuerza, fe y alegría. Ya no sé lo que digo. Debo dormir un poco. Mañana será otra oportunidad y no la pienso perder.

Estrenando blog

Aquí estoy de nuevo en esto de los blogs. Nome esforzaré tanto en la cantidad como en la calidad. Al menos esa es mi intención.

Lo mejor de todo es que puedo editarlo desde mi iPad.

Bendiciones a todos.